Día 5: Inicio del Tour de Komodo.

Día 5: Inicio del Tour de Komodo.

A las 10:00 de la mañana, habíamos quedado en la agencia Komodo Explorer para iniciar nuestro tour por el Parque Nacional de Komodo  con nuestro nuevo grupo, compuesto de 4 italianos y  3 coreanos y media hora después partíamos del puerto de Labuan Bajo.

Vista de drone de nuestra embarcación en el tour.

 

El grupo lo completaban el capitán y el simpático y risueño guía, que a diferencia de lo que nos habían asegurado en la agencia  no hablaba “ni papa” de inglés… Pero al menos tenía voluntad de hacerse entender y fue súper atento y servicial durante los dos días que convivimos.

Con nuestro risueño guía.

 

El barco no era nada del otro mundo, pero no era ni mejor, ni peor que el resto que navegaban por las islas. Muy antiguo, con poca potencia pero con un encanto especial por ser en su totalidad de madera.

Increíble lugar donde hacer una parada para hacer snorkel.

 

La primera parada, era en una pequeña isla con una preciosa playa, a la que denominaban Pink Beach (playa rosa) por el color de su arena al mezclarse ésta con el erosionado coral y formar un precioso manto rosado. Allí tuvimos tiempo de bucear y disfrutar de su calma.

Si hacéis esta ruta, disfrutaría más tiempo de la playa, ya que , el snorkel, no valía mucho la pena, había mucha piedra y coral muerto. Se ve que en esa zona no han tenido mucho cuidado con las anclas de los barcos… De hecho, os voy a contar una pequeña anécdota que vivimos en aquella playa: Había una embarcación que se dedicaba a vender cervezas a los barcos. No era tan grande como el nuestro pero tampoco se trataba de una canoa ni nada por el estilo, era de mayor tamaño e iban dos personas en él… Pues bien, para ahorrar combustible (imagino) llevaban el motor fuera del agua y se movían haciendo palanca contra el fondo marino con un robusto y largo palo de madera. Os podéis imaginar, día tras día, el daño que le hace al coral. Habría que intentar concienciar más a la gente… Y claro, ver aquello después de ver el mal estado del coral en aquella zona nos dejó boquiabiertos.

Innumerables islotes camino de los dragones.

 

El siguiente punto de nuestra ruta, era hacer snorkel alrededor de una minúscula isla rodeada de coral, donde la mezcla de colores era impresionante y el agua era tan cristalina que se podía ver el coral a la perfección desde el barco.

Increíble visibilidad del coral desde el barco.

 

La combinación de islotes, líneas de arena, corales y los diferentes colores del mar, hizo que éstas fueran unas de las imágenes grabadas a fuego de nuestro paso por Indonesia.

 

Otro precioso islote de camino. Un lugar de ensueño.

 

Aunque diera pena elevar anclas, teníamos que seguir con el tour, ¡seguro que nos esperaban infinidad de sorpresas! Y vaya si las hubo…

La siguiente parada era el “Manta Point”, nos hacía una ilusión bárbara nadar con esta gigantesca especie, ya que , todavía no habíamos tenido la oportunidad de hacerlo. Pero por más que lo intentamos, tanto el grupo como el capitán del barco, no hubo manera de divisar ninguna…¡vaya chasco! El guía, con su espectacular lenguaje de signos, 😀 nos explicó que no era la mejor época para ver mantas y que cuando el mar se mueve, que lo hacía un poco, tienden a sumergirse a aguas más profundas y tranquilas…¡otra vez será!

Sin perder el ánimo por este traspiés, nos dirigimos a las isla de Kalong, famosa por sus puestas de sol y… ¡sus murciélagos gigantes! Dicen que es un lugar donde se ven a cientos, pero nosotros apenas vimos una docena, eso sí, podemos corroborarlo, ¡eran enormes!

Puesta de sol en la isla de Kalong o de los murciélagos gigantes.

 

Fue espectacular ver su vuelo… de lejos!! No sé si de cerca nos hubiera gustado tanto…jeje

Ya anclados en el lugar donde íbamos a pasar la noche, se fueron acercando pequeñas embarcaciones de vendedores, muchos de ellos acompañados por niños, ofreciéndonos dragones tallados en madera, ¡imposible resistirse a ellos!

Vendedores ambulantes en pequeñas embarcaciones en la isla de Kalong.

 

Una vez cenados, sólo nos quedaba disfrutar del estrellado cielo en calma total y finalmente acostarnos en nuestras fabulosas suites, con las camas unidas unas con otras y así reforzar nuestros lazos de amistad con nuestros nuevos amigos. 😀

Nuestra humilde morada durante el tour. 🙂

 

Próximo post…¡dragones de Komodo! ¡Os esperamos!

                       

 

 

 

tuenmiviaje@gmail.com
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